miércoles, 27 de enero de 2016

Otro espanto venezolano: El ánima sola

En el post anterior me faltó un espanto, o si se quiere un fantasma, bastante conocido en los llanos de Venezuela: El ánima sola. Acá les dejo un par de historias sobre ella. 

    Es uno de los más espeluznante espantos del que se tenga noticias, tiene como finalidad el hacer daño por efecto psíquico u otros medios de manipulación de terceros. Se presenta en forma de mujer de largos cabellos y atractivo rostro y tiene la finalidad de cobrar las velas de las Animas Benditas, pues en estos pueblos la gente acostumbra a pedir favores a las Ánimas y estas casi siempre le conceden los favores a cambio de que se tengan prendidas cierta cantidad de velas durante un tiempo antes prometido, de no cumplirse con esta contra prestación de los devotos, hace su entrada el Anima Sola; para recordar la deuda de una manera tenebrosa. En cierto pueblo se cuenta que una señora devota de las ánimas, en una ocasión olvidó prender la prometida vela a pago de favores de éstas, esa noche tocaron a su puerta y resultó ser una amiga de la cual tenia tiempo no veía, para su desdicha e ingenuidad la invitó a pasar, al momento y una vez dentro la visita se convirtió en un celaje que recorrió --cual inmensa sombra negra-- toda la sala, tomando a su víctima por los cabellos en repetidas ocasiones causándole grandes moretones, la señora aterrada se arrastró como pudo hasta el altar y prendió temblorosa un cabito de vela a la vez que pedía perdón por el olvidó, al momento la gran sombra abandonó la casa; dejando privada a la olvidadiza señora, quien desde entonces prende a diario gran cantidad de velas, aunque no haya nunca más pedido un favor ni dejado pasar a su casa visita alguna.

Esta es la imagen que comunmente se ve en las tiendas esotéricas.
Si, ese tipo de tiendas existe aun acá, en pleno siglo XXI
Esta es la versión más conocida de la historia. Acá otra, pero no le veo mucho sentido realmente. 

EL ANIMA SOLA, Celestina Abdégano, está condenada a sufrir la pena de una inmensa soledad hasta el fin de los siglos, porque perteneciendo a las mujeres piadosas de Jerusalén que tenían por oficio asistir a los condenados, sucedió que en la tarde del viernes Santo, día en que murió Jesucristo, le tocó a Celestina subir al Calvario con un cántaro de agua refrescante para darles de beber a los mártires del patíbulo y de esta bebida les dio a Dimas y Gestas, pero por temor a los judíos no quiso darle de beber a Jesús y fue condenada a andar errante en el mundo.

Esta otra imagen, de la artista Victoria Frances, sería una actualización apropiada
a la imagen del mito.

Debo agregar además, que este espanto es muy usado en el esoterismo que abunda acá, como si viviésemos en el oscurantismo aún. También es mencionada en la novela Doña Bárbara como "el alma más necesitada del purgatorio", que le arranca de los labios un padrenuestro al viajero. 


jueves, 21 de enero de 2016

Mitos y leyendas (sobrenaturales) de Venezuela

Un saludo a todos. Desde hace tiempo venía dándole vueltas a este artículo, por recomendación de mi amigo R.R. López, escritor español de libros terror y misterio. Hablando con otro amigo, el blogger chileno Elwin Álvarez, sobre cuando publicaría un nuevo texto, saltó a la palestra la publicación de este. Acá les hablaré de algunas leyendas, espantos o criaturas sobrenaturales que forman parte del folklore de mi país.

La llorona:

    Es un espanto que forma parte de las leyendas de muchos países hispanoaméricanos, como Colombia, México, Argentina, Chile, Perú, entre otros. En cada país puede tener un origen distinto, pero en esencia el trasfondo es similar. Se trata del alma en pena de una mujer a la cual, según la versión, le arrebataron a sus hijos o se los asesinaron. Existen incluso versiones donde ella misma es la asesina y por eso no puede descansar en paz. Cuando pienso en este espectro, me viene a la mente la "banshee" irlandesa, aunque son de naturaleza diferente. Esta es una de las versiones que se cuenta acá:

"La Llorona era una mujer española. Vivió durante la Colonia en un pueblo y tuvo varios hijos con un indígena. Sus hermanos se enfurecieron al descubrir tal aberración. Debemos recordar que para ese entonces se decía que los indígenas no poseían alma. Eran considerados animales, seres inferiores, de origen diabólico.Los hermanos de aquella dama mataron a sus hijos y la casaron con un español. Pero la pobre mujer enloqueció y se escapaba en las noches de su casa. Vagaba por los campos suelto de largo pelo, en una amplia bata de noche, llorando lamentándose tristemente por la muerte de sus hijos. Los campesinos se angustiaban al oírla. Al poco tiempo murió de pena, pero los campesinos aún la escuchan. Algunos hasta la han visto arrastrando el peso de su tristeza por los campos de Venezuela."



Esta es otra versión:

Cuenta la leyenda que la Llorona es el alma en pena de una mujer muy joven que tuvo amores con un soldado. De esos amores quedó embarazada de una niña, a la cual dio a luz. El soldado la abandonó, y ella, como no tenía idea de cómo criar a un infante, desesperada por el llanto de la niña, la mató con sus propias manos. Cuando la joven se percató de lo que había hecho, comenzó a llorar y a gritar fuertemente, lo que atrajo a los vecinos y familiares. Al ver lo sucedido, la maldijeron. Ella salió corriendo hacia el llano y se convirtió en espanto. Siempre está llorando, y cuando entra a los poblados dicen que llama a su hija. Se sabe que roba niños que están solos, ya sea en sus casas o en las orillas de ríos o quebradas. Por lo general se la oye llorar en tiempos de Semana Santa. 
Según otras versiones, la Llorona fue una muchacha joven que vivía en un pequeño pueblo de los llanos venezolanos. Esta muchacha, cada vez que daba a luz a un hijo, lo mataba sin piedad. Le confesó todo al sacerdote que vivía en su pueblo y agregó que no sentía ningún remordimiento por lo que había hecho. El cura notó que estaba embarazada de nuevo y le dijo a la muchacha que cuando tuviera a su hijo le diera de mamar antes de matarlo, y así lo hizo; tras darle leche materna lo mató, pero el solo hecho de amamantar despertó su instinto maternal, haciéndole sentir una gran culpabilidad. Desde entonces, vaga por los campos llorando de dolor, buscando a sus hijos y asustando a todo el que se le atraviesa en su camino.Se la representa como una mujer joven, con una larga cabellera morena y la piel blanca. Lleva una bata blanca larga y encima otra bata de color negra con capucha, y suele portar un bebé en los brazos. Llora y grita diciendo "¡Mi hijo, mi hijo!".
A veces, las madres castigan y asustan a sus hijos diciéndoles que, si las desobedecen, la Llorona vendrá a buscarlos y asustarlos por las noches.

Si yo tuviera que clasificar a La llorona, diría que es un muerto viviente incorpóreo, con un gemido estremecedor y cuya sola visión inspira pavor y locura.


La sayona:

No se si respecto a este espanto tendrán tradiciones en otros países o si será original de acá. No lo creo. Dicen que es similar a La Llorona, pero de naturaleza diferente. Este espectro persigue a los hombres mujeriegos y fiesteros. Dicen que se trató de una mujer muy celosa que mató a su marido y a su propia madre (la de ella, no de él), cuando creyó que tenían un romance. La madre, con su último aliento la maldijo y desde entonces persigue a los hombres infieles para conquistarlos y luego matarlos. 




Existen miles de versiones de encuentros con La Sayona, que son los que han popularizado a este mítico personaje.También se dice que La Sayona tiene la particularidad de transformarse y que  puede presentarse como un perro, un lobo o como la mujer antes descrita. Todas las versiones concuerdan en que es una hermosa mujer de largos cabellos negros (aunque no mantiene esta apariencia, ya que una vez acorralada muestra su verdadera forma a la víctima), que persigue a los hombres mujeriegos. Siempre se suele terminar esta narración con advertencias como: "Por lo tanto, es mejor que aquellos hombres que disfrutan engañando a su pareja, se lo piensen bien antes que se le aparezca La Sayona". La leyenda también cuenta que La Sayona siempre viste de blanco y que su particular grito puede ser oído en la distancia y que además eriza los pelos de quienes lo oyen. Esto último la hace bastante similar a La Llorona.



Desde mi punto de vista, puede ser una muerta viviente también o quizás una súcubo, atraída por la lujuria de los hombres mujeriegos.

El Silbon:

Este es otro que, según parece, es único de Venezuela. Es un fantasma, condenado a vagar por la tierra a causa de haber matado y destripado a su padre. Luego de este hecho, su abuelo lo mandó a azotar y a que le echaran aguardiente en las heridas. Antes de dejarlo ir, junto con dos perros hambrientos y rabiosos, su abuelo lo maldijo y lo condenó a portar los huesos de su padre en un saco.  Tiene un silbido característico (de allí el nombre de El Silbón) que se asemeja a las notas musicales do, re, mi, fa, sol, la, si, en ese mismo orden, subiendo el tono hasta fa y luego bajando hasta la nota si. Se dice que cuando su silbido se escucha muy cerca no hay peligro, ya que el Silbón está lejos, pero si se escucha de lejos significa que está muy cerca. También se dice que escuchar su silbido es presagio de la propia muerte. Puede estar en cualquier sitio en cualquier hora. Tal parece que si se siente el silbido de lejos lo único que puede salvar a la persona es el ladrido de un perro, ya que es lo único que le aterra, un ají o un látigo.



Muchos habitantes de los llanos cuentan haberlo visto sobre todo en verano, época en que la sabana venezolana arde bajo el rigor de la sequía. Acá no tenemos cuatro estaciones, sino un periodo de lluvias y un periodo de sequía. Dicen también que es principalmente en los tiempos de humedad y lluvia cuando el espectro vaga hambriento de muerte y ávido por castigar a borrachos, mujeriegos y de vez en cuando a una víctima inocente. Cuentan que les succiona el ombligo a los borrachos cuando los encuentra solos en el llano para beber el aguardiente que ellos ingirieron, y que a los mujeriegos los despedaza, les quita los huesos y los mete al saco donde guarda los restos de su padre.
Algunas versiones dicen que luce como un gigante alargado de seis metros que camina moviéndose entre las copas de los árboles mientras emite su escalofriante silbido y hace crujir, dentro de su viejo y harapiento saco, los pálidos huesos de su desafortunado padre o, según afirman algunos, de sus múltiples víctimas. Otras versiones dicen que se presenta como la sombra de un hombre alto, flaco y con sombrero, sobre todo a los borrachos.
Cuentan que, el Silbón puede aparecerse cerca de una casa ciertas noches, dejando en el suelo el saco y poniéndose a contar los huesos uno a uno. Si una o más personas lo escuchan, no pasará nada, pero si nadie lo escucha, al amanecer un miembro de la familia de la casa no despertará nunca.


¿Cómo veo al Silbón? Pues es un fantasma o quizás un "tumulario"

Bueno, por ahora es todo. Me faltaron algunas, como el Ánima Sola, pero eso tendrá que esperar.


martes, 12 de enero de 2016

Platos típicos, Edición Navideña.

Saludos y feliz año nuevo para todos. A propósito de esas pasadas fiestas (Nochebuena, Navidad, Víspera de año nuevo y año nuevo), que una vez más están tan lejanas, quisiera dejarles este post. Se trata de algunas de las típicas comidas que se preparan acá durante esta época. De paso, les cuento que acá sólo se preparan comidas así en época decembrina y en Semana Santa, aunque en esta última los platos son muy distintos.

Inicio con esta, la mesa de Navidad:


Acá podemos ver (si amplían la foto), el plato fundamental de nuestra cocina navideña: La hallaca. Consiste en un bollo de maíz amarillo, envuelto en hojas de plátano y  relleno con un guiso que cada familia hace a su modo. La afirmación de que "la mejor hallaca es la de mi mamá" viene precisamente de que en cada casa se elabora el guiso con ingredientes distintos. El guiso típico lleva carne de cerdo, grasa de tocino, alcaparras. Algunas familias le colocan gallina, pollo, carne de res o una combinación de todo eso. Además, el guiso se adereza con algunas otras cosas: aros de cebolla, aceitunas y pasas son los más comunes. Nunca dos hallacas, preparadas por diferentes familias, tendrán el mismo sabor.   


Este es el otro plato típico de la gastronomía venezolana en Navidad: El pan de jamón.


Su elaboración es mucho más estandarizada que la hallaca. Es un pan relleno de jamón ahumado, tocineta (bacón en algunos países), pasas y aceitunas. Mucha gente aprende a hacerlos caseros y quedan bastante buenos. Las panaderías de acá obtienen la mayor parte de sus ganancias en diciembre es vendiendo esta exquisitez.

Pollo al horno... ¿Qué decir de esto que no se haya dicho? Bueno, que este si se prepara en cualquier otra época del año.



Ensalada de pollo/gallina: Este también se puede preparar en cualquier época del año, pero es el acompañante normal de cualquier comida navideña o de fin de año. Lleva papas y zanahorias cocidas, perejil, cilantro, guisantes, pollo esmechado y mucha mayonesa.



Pernil al horno: Otro plato fuerte. Se cocina una pierna de cerdo al horno por varias horas, en una salsa que puede o no llevar algo de licor (cerveza o vino normalmente).


Y ahora alguno de mis favoritos: Los postres y las bebidas, aunque ellos no son exactamente típicos de navidad, con excepción del Ponche Crema. La imagen siguiente fue tomada en Noche buena. Había alfajores rellenos con dulce de leche, dulce de lechoza e higos, brownies, una salsa tártara para mojar el pan y entre las bebidas, un vino espumoso de durazno (que terminamos abriendo fue para Fin de Año), una botella de whiskey y el navideño ponche crema. En otros países este es llamado ponche de huevo. Es una bebida baja en alcohol, dulce y cremosa. Existen variantes del mismo que se hacen con café y chocolate.


Esta fue la de Fin de Año. De izquierda a derecha: Torta de pan (con pasas), que se hace con leche, pan duro, pasas y otros ingredientes que desconozco. Algunas personas le echan caramelo también, como cobertura. Torta helada en el centro, la cual hicimos con galletas María, chocolate derretido y algunas otras galletas de decorado, torta de ñame y en la parte de abajo, los imbatibles brownies o bizcochos de chocolate.


Bueno hasta acá lo dejo. Esos fueron algunas de las imágenes que tomé sobre las comidas navideñas que pude disfrutar este año. Ojalá hayan comido tan bien como nosotros.

¡¡BONUS PICS!!

Su seguro servidor.