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martes, 24 de mayo de 2016

Reseña de Historias que no contaría a mi madre



Hoy vengo con un remake. ¿Otra vez? ¿No tienes más ideas? Sí y sí. Pero es que la relectura de este libro, Historias que no contaría a mi madre, de R.R.  López me ha impulsado a rehacer este post. Releí el libro porque en primer lugar es bastante bueno. Y en segundo, la situación por la que está pasando mi país me recordó mucho de lo que pasa el querido y nunca bien comprendido Felio en la parte final del libro. Además, con este post le daré la misma estructura que a mis otras reseñas.

Sinopsis:

El libro consta de varios relatos cronológicos y entrelazados. Los capítulos del 1 al 3 transcurren en el lapso de unos meses, mientras que los eventos narrados en la parte final del libro, Hijos de un dios infinitesimal, tienen lugar en los últimos días de un mes de agosto particularmente caluroso.

1.      AVENTURAS BIZARRAS: Acá nos presentan a nuestro antihéroe y protagonista, Felio, diminutivo de Feliodoro. Él y su mejor amigo van a ver una película con otro compañero de clases, llamado Constantino, que resulta tener un oscuro secreto.
2.      CITA A TIENTAS: Unos meses después, específicamente en abril, Felio anda “desatao” o como dicen los españoles, “más salido que el pico de una mesa redonda”. Ramiro le concerta una cita con una chica que aparte de que está superbuena, es tremenda ninfómana y desinhibida. Pero las cosas no salen como el pobre esperaba y Felio tiene que correr por su vida, arrastrando a la chica que se encuentra al borde de un coma etílico.
3.      MISION IMPASIBLE: Felio y sus amigos son víctimas del exnovio psicópata de la chica con la que él salió antes. Y claro, no pueden quedarse con esa y tienen que buscar venganza.
4.      HIJOS DE UN DIOS INFINITESIMAL: Subdividido en 4 capítulos, Felio nos cuenta como intenta estudiar una asignatura en la que fue suspendido y tenía que presentar en el mes de septiembre. Debido al calor agobiante y a un incidente en la sala de estudio del centro cívico, se ve obligado a estudiar en casa, rodeado de vecinos escandalosos y totalmente troglodíticos, en el mejor de los casos.

Sobre el autor:

R.R. López, nació en córdoba en 1977, donde obtuvo la licenciatura en ciencias ambientales. Tras su regreso de Dresden, Alemania, donde cursó una beca de 10 meses, publicó en 2004 Historias que no contaría a mi madre con la editorial zaragozana Zócalo. Posteriormente, en 2012, se publicó esta obra en formato digital con Ediciones Publicalibro.

Actualmente reside en Sevilla, donde compatibiliza su trabajo como Técnico en Desarrollo Rural con la escritura.



Mi opinión y reseña:

Las aventuras, desventuras y ¿desmadres? de Felio y sus amigos sólo pueden recibir un calificativo correcto: ¡¡Desternillantes!! Como decimos en mi país, las cosas que les pasan son para morirse de las risas, para partirse en el suelo riendo. El autor trata temas cotidianos, muchas veces vergonzosos de una forma amena y muy entretenida, que mantiene al lector como un “pez sujeto” al anzuelo de su narrativa. Los primeros capítulos, cada uno presenta una historia independiente, con el mismo protagonista en distintas situaciones, cada una más enrevesada. Eso sí, aunque “desventurado” por las paridas y cosas que le suceden, no puede negarse que Felio tiene una gran medida de suerte que lo acompaña y se le presenta cuando ni él mismo lo espera.

Es un libro donde es fácil identificarse con los personajes, ya sea con el protagonista o con alguno de los secundarios: Todos hemos tenido amigos como Ramiro, Antoine o Makcoma. ¡Quien no los ha tenido, no ha experimentado la amistad verdadera! Muchas personas hemos pasado por situaciones como las relatadas en el libro, para bien o para mal, saliendo de ellas de forma airosa y otras no tanto. ¿Cuántas citas a ciegas han salido bien alguna vez en el mundo? Creo que se podrían contar con los dedos de una mano. Y eso es sólo una de las vivencias a las que nos lleva R.R. López. ¿Cuántos no hemos estado a punto de sufrir un colapso nervioso por exámenes y otras obligaciones académicas? En este aspecto giran los últimos capítulos, que si son dependientes uno de otro. Por cosas como esta es que afirmo que los personajes son entrañables y es fácil sentir empatía por ellos.

Algunas citas del libro:

“Mientras Constantino hablaba con el profesor, vimos que la mirada del 'pitufo' se enfocaba sobre cierta parte del rostro de Constantino, concretamente en su fosa nasal izquierda. Y ahí estaba, el moco más grande que había visto yo en mi vida. Era como un queso de bola pero en verde, una masa viscosa y gelatinosa que pendía entre los pelos de su nariz. A aquella cosa sólo le faltaba hablarme, debía ser un ente con vida propia. ¡Seguro! Pero lo peor era que nuestra mirada se cruzó con la del pitufo, y éste comenzó a ruborizarse de manera similar a como asciende el mercurio en un termómetro.”


“Del susto me caí dentro de la bañera.
 —¡Ostia, Ostia, Ostia! —gritó Ramiro dando saltitos nerviosos.
 —¡¡Que nos comeee!!
Yo traté de incorporarme como pude, pataleando con las rodillas a la altura de los hombros.
 —¡Busca en el Romi! ¡Busca en el Romi!
 —¿Qué quieres, que lo maquille?
 —¡¡¡GRRRRR!!! —La criatura comenzó a mover el brazo a ciegas tratando de cogernos. Logré sentarme otra vez al borde de la bañera.
 —¿No tienes nada de plata, ni siquiera la Cruz de Caravaca? —pregunté mientras enarbolaba un bote de champú "la Toja" para golpear el monstruoso brazo.
 —¡Pero si yo soy satánico! —me contestó Ramiro mientras apartaba a manotazos medicinas y botes de espuma buscando algo que nos sirviera en aquella situación.
 —¡Coño, qué tío más raro, tiene una botella de anís en el botiquín!
 —¡Haz algo! —grité mientras esquivaba un zarpazo que desgarró mi camisa de cuadros.
 —¡Como no haga un cóctel Molotov con anís del mono! —en ese momento la criatura sacó el brazo de la raja.
Se hizo el silencio, comenzamos a oír una fuerte respiración detrás de la puerta, y un rascar de garras contra la madera. El miedo nos tenía paralizados, y estaba a punto de hacerme estallar el corazón; sentía sus latidos en mi garganta acompasados con las palpitaciones de las sienes.”

Del capítulo 1, Aventuras Bizarras.

Resumiendo, que estaba “ mu cachondo”, que diría un castizo. Estaba todo el día dando la tabarra a Ramiro, que si qué cachondo estoy, que si no encontraba a una hembra que “me hiciera tilín”, que si me han echado, no me quieren, pobrecito que va a hacer, busca a alguien que le cuide y le sepa comprender... todas esas gaitas. Y es que, cuando me pongo existencialista, me pongo existencialista. Estaba insoportable. Estaba en el plan de “yo no te pido que me ayudes pero... ¡Por tus muertos haz algo!”.

“—¡Yo te mato!— exclamé de puro nerviosismo.— ¿Qué hago yo ahora? ¿Cómo voy a quedar con una tía que ni siquiera he visto?
—En eso te equivocas— dijo Ramiro —¡Tachán!
Del bolsillo de su pantalón sacó una foto y me la enseñó. Era de una chavalita que llevaba una minifalda, unas medias de red y botas hasta las rodillas. Era mona, pero lo que atrajo mi atención fue aquel objeto inverosímil, aquel destello de elegancia. !Aquella tipa llevaba puesto un delantal con un tremendo dildo! Al momento caí cautivado, debía conocerla, debía hacerla mía, una mujer que posara para una foto con una prenda que llevaba incorporado consolador de tamañas dimensiones debía estar completamente libre de inhibiciones. Ya sólo faltaba un detalle para que fuera la mujer de mi vida. Miré a Ramiro con aire suplicante.
—Sí, tiene piso —aseveró.
No lo podía creer, la agitación que sentía se incrementó por mil, me pareció oír repicar mil campanas en mi interior.”
Del capítulo 2: Cita a tientas.

“Los engranajes de “la máquina” no tardaron en comenzar a funcionar. Recabando información, gracias a Santiaga, la fémina de Antoine que, según palabras de este último, era “la alcaldesa de Córdoba”, porque conocía a más gente que el hombre que ostentaba el susodicho cargo, pudimos averiguar que ambos elementos, el Cabezudo y su amigo el informático, eran dos enchufados de las Nuevas Generaciones del PP, y andaban vacilando por ahí de que se les había encargado llevar el tema del sonido en un mitin para la juventud que el mismísimo José María Aznar tenía previsto oficiar en el pabellón deportivo Vistalegre, el más grande de la ciudad. Una vez nutrida con toda esa información, mi maquiavélica e hiperactiva mente comenzó a urdir un “satánico plan”.
¡Se iban a cagar!
Estaba ya frente a la puerta de mi casa y mi cerebro había terminado de ultimar los detalles finales. Mientras giraba las llaves de la puerta, reí como el sempiterno profesor Moriarti (el de la serie de dibujos, que tenía más gracia). Con otro enigmático “Ja, je, ji, jo, ju” terminé mi almuerzo ante el estupor e intriga de mis parentales, y tras mediar un simple «nada» a su «¿qué te pasa?», comencé a teclear números de teléfono para reunir a la troupe.
Tan sólo faltaba la sintonía del “equipo A”.
Del capítulo 3: Mision Impasible.

“Porque, ya fuera en el almuerzo o en la cena, en invierno o en verano, en casa o de excursión, su dieta se basaba en el cocido, salvo en fiestas y ocasiones especiales en que Palmira elaboraba algún otro denso platillo.
Un cocido que recordaba, dicho sea de paso, a la sopa de ojos de "El Templo Maldito" y que habría hecho vomitar al mismísimo Indiana Jones. Cada vez que mis padres les hacían un favor, o en las raras y contadas ocasiones en que me quedaba solo, ella nos obsequiaba , cual avión de ayuda humanitaria, con perolones de aquel asqueroso mejunje, que a continuación describiré para deleite del lector. Aquella señora preparaba un potaje de habichuelas tan denso que había que taladrar los tres dedos de grasa que tenía en superficie con un berbiquí y sorber el caldo con una pajita si éstas no se atascaba con unas enormes fabes del tamaño de un mechero o unos garbanzos duros como una nuez. Para colmo de males, sólo tenía un aliño para sus comidas, el aliño de los pinchitos, que venden ya preparado, porque a su Arturo le gustaba mucho.”
“Cuando mi madre abrió la puerta frente a ella se materializó Palmira con una vaporosa olla que contenía una sustancia verde plagada de burbujas.
—Toma, Ernesta, ¡esto es la sensia! —anunció aquella terrorista culinaria, tendiéndole la olla a mi madre.
—¡Oh, potaje de berzas con acelgas y colas de pescada! —comentó mi madre con un forzado gesto de alegría, a la vez que yo añadí mentalmente: "con sabor a caracoles".
—Seguro que Felio se chupará los dedos —con esta afirmación trataba de reforzar la ilusión de suculencia.
Antes hubiera chupado la batería de un coche que probar aquella suerte de arma bacteriológica. ¡Por el amor de Dios, ya nadie cocinaba berzas! La próxima vez, ¿qué traería, tortilla de ortigas o algarrobas molidas aderezadas con kétchup, que seguramente también tendrían aquel aborrecible regustillo a pinchitos con caracoles?”

“—¿Y que hago yo ahora con esto? —se preguntó mi madre en voz baja, "pa por si las moscas" gordas y con noventa kilos de peso.
—Como te pille Greenpeace tirando eso por el fregadero te pueden meter un buen puro —advertí yo.
—¡Quita, quita! ¡Si cada vez que lo tiro le come el brillo al aluminio y se atascan las tuberías! A ver si la perra lo quiere.
—¡Mamá —exclamé indignado —, si quieres matarla hay formas más piadosas!”

De Hijos de un dios infinitesimal.
Conclusión:
Un libro excelente y genial,  narrado de forma humorística, recomendable para ADULTOS de todas las edades que no se escandalicen, grandioso para evadirse un poco de las ocupaciones y preocupaciones cotidianas. Por esta razón precisamente lo releí en estos días. En su blog, el autor hace una pregunta: ¿Cuánto tiempo hace que no te diviertes con un libro? Hacía mucho tiempo que no ponía mis ojos en una historia tan divertida e hilarante. El único capaz de superarlo es su segunda parte, el cual también reseñé en su momento, Imposible peroIncierto.  Indistintamente de los años que tengas, al leerlo, habrás pasado el tiempo en una gran compañía. ¡Espero que pronto pueda volver a saber de estos personajes (el escuadrón “Mete-la-pata”) y sus desmadres!

Algunas imágenes:
Me tomé la libertad de agregar algunas imágenes sobre como me imagino a alguno de los personajes. Espero que les gusten.

Ramiro, el mejor amigo de Felio.

¿Qué cómo es Ramiro? Bueno, pues Ramiro es... cómo lo diría yo; mezcla a un "New kid on the block "con el agujero del zarcillo infectado con un "dios del metal ", y con un oso amoroso y ¡Voila!, ahí tienes a Ramiro. Pequeño, delgado, de rostro aniñado, con unos deslumbrantes ojos verdes, vestido de perpetuo negro y con una camiseta heavy impertérrita pegada al pecho, ¡Ah! ¡Se me olvidaba! Y el sempiterno zarcillo infectado en la oreja derecha.

Constantino:

La alucinógena escena que vimos casi me hizo caer de nuevo dentro de la bañera, porque allí frente a nosotros, había una criatura humanoide, peluda, con unos dientes terroríficos y unas garras grandes como navajas tratando de partirnos en dos. Y su rostro... Su rostro sí que era horroroso; los rizos rubios, tupidos e ingobernables de Constantino se habían extendido por todo su cuerpo. Su morro estaba coronado por una negra nariz redonda y húmeda como la de un peluche, y dos grandes y peludas orejas colgaban lacias a ambos lados de la cara.
—¡Coooño, qué feo! —exclamó Ramiro con los ojos desorbitados.
Aquella criatura tenía razones para tener tanta mala leche, porque era más feo que el Fary con rubeola ¡¡¡Estábamos siendo atacados por un hombre caniche!!!

El temible LOMPA:


Y el causante de este milagro de la física moderna no era otro que Lombardo Pajar, profesor de Física completa, o lo que es lo mismo, de Satanismo y tortura seglar. Él era Satán hecho carne (más bien hecho grasa). Su tupido bigote, que hacía parecer que un gato romano se había acostado en su labio superior, constituía la principal pesadilla de los estudiantes de nuestra carrera. Ese bigote de bordes amarillentos y pelos canosos, ese bigote que ocultaba miles de secretos y alguna habichuela de un potaje pretérito. Y esa cara de morsa maligna a la que le hubieran extirpado los colmillos, con sus cachetes rollizos y sus ojos pequeños ocultos tras aquellas gafas que parecían estar hurgando en los más profundos recovecos de tu alma.

—¡Se van a “cagá ejtos”! ¡EJEM! “Vi” a “entrá” por arriba pa “pillarloj cagando” ¡EJEM!— una calada al puro —¡“Fijo “quer” ”peloj” y “er shiquitín” “ejtán” poniendo argo en la “pisarra”! ¡EJEM! —¿El pelos? ¿El chiquitín? ¡Oh dios, nos tenía fichados! ¡Si nos pillaba en pleno “escaqueo” sería la hecatombe!

 La cita a ciegas de Felio, Espa.

Aquella tía estaba tremenda. Su cuerpo era perfecto. Sus vertiginosas curvas recordaban a las de la famosa felatriz Savanah. En sus pechos cabría silicona como para sellar todas las ventanas del Empire State Building, pero aquello no era artificial, era magro jamonero del bueno. Llevaba una falda tan corta que si te agachabas podías comprobar su DNI. Sólo faltaba el delantal con el dildo, y me habría meado allí mismo.

El Guanan:

La había cagado. Mi mirada comenzó a ascender para corroborarlo; pantalones de pinzas negros, primera dilatación de esfínter, camisa de seda negra con chorreras y más cadenas que M.A. Barracus, segunda dilatación de esfínter. Moreno “water resitant” y melena a lo Raimundo Amador, premio gordo y sudores fríos. El esfuerzo por contener la diarrea fue titánico. Me había ido a topar con un gángster del cerro, y nada menos que con “Guanán”, gitano de pro donde los haya, fan de Camela y marginado de oficio. Para que se note que no es cuestión de raza, los tres matones que le acompañaban, a pesar de tener también cierta textura en su piel a lo “water resistant”, eran payos, pero con la misma cara de filántropos que su cabecilla. Numerosísimas historias de muerte y destrucción rodeaban al Guanán (de nombre Juan Antonio Cortés Plantón), pero en esos momentos no me venía ninguna a la cabeza. Tan solo me venía cierta plegaria que por primera vez tomó significado para mí:
Dios te salve María....
—¡ Cooño, que botas tan feas!— actuación Nobel de mi acompañante.
Llena eres de gracia...
—¡Yo lo que me cago es en tus “mulass” so “putal”! ¡Ahora sí que “sos rajol”!
Palmira, una de las vecinas de Felio.

Palmira, con sus redondeados noventa kilos de peso, repartidos en tres grandes mollas (sin contar su cabeza y su papada) que dividían sus 1'63 centímetros como si de tres paralelos se tratase. Sus gafas de montura de pasta veteada por colores marrones en dos tonos, ocultaban unos ojos pequeños y astutos, que se incluían en una tez morena enmarcada por una esfera de pelo negro y rizado.

EDIT:

Por acá coloco algunos de los que faltaron

El "ramiromóvil": Es importante porque en dicho auto sucede una persecución en el capítulo 3.

Al poco vi aparecer el "Ramiromóvil", un R-5 con el lateral izquierdo abollado cuya potencia de motor sería equiparable a la del coche de los Picapiedra, y que Ramiro compartía a tiempo parcial con su hermano mayor (de ahí lo del bollo )


Makcoma o Manolo: Esto es años después. Je je je. 

Makcoma, que en realidad se llamaba Manolo pero le decíamos así por cierto trance metabólico con denominación de signo ortográfico que tuvo, y que era como yo del club de los célibes forzosos, llamado por otros “de los alérgicos a las roscas”, había tenido sus asuntillos con cierta ex novia ninfómana (el muy traidor).

Antoine, el campéon:

—¡Qué anodino, campeón! —exclamó Antoine como recompensa a su sosa gracieta.
¿Que cómo es Antoine? Desde luego, si cada uno importante que aparece en la historia me vais a hacer lo mismo...
Nada, a éste no os lo describo, que si no esto se va a alargar mucho.
¡Bueeeno, venga! Es que si no llora el pobrecito mío.
Pues Antoine es como Carlitos Sheen, pero con los rasgos más afilados y las orejas más... desarrolladas.
¿Qué no sabéis quién es Carlitos Sheen? ¡Pues vaya lectores que tengo! (¡Uy!, se me ha escapado, I'm sorry). ¡Sí, coño, Carlitos Sheen, el de "Hot Shots", el hijo "del de" "Apocalipsis Nau"! (¡qué inglés más fino!).




lunes, 29 de febrero de 2016

Reseña: La llave del Abismo.

La llave del Abismo:

¿Qué sucedería si combinamos la ambientación de Un Mundo feliz (novela que, dicho sea de paso, no le tengo mucho aprecio, pues no me gustó nada) y los relatos de los mitos de Cthulhu, y además, unos personajes que parecen salidos de una serie de ánime japonés? Pues este libro del cual les hablaré.



Sinopsis:

La llave del abismo es un thriller de ambiente futurista donde José Carlos Somoza, utilizando técnicas narrativas que van desde los juegos de rol hasta las clásicas novelas de aventuras, evoca un universo de sombras cuya explicación final dejará sin aliento al lector. Y también es un trepidante viaje a los entresijos de la fe, una reflexión sobre lo que implica matar en nombre de las creencias religiosas y una revelación de lo que realmente se oculta tras ellas. La vida rutinaria de Daniel Kean, joven empleado ferroviario, queda marcada para siempre cuando en un día normal de trabajo descubre a un pasajero con una bomba adherida a su cuerpo. Antes de que pueda reaccionar, el extraño le propone un arriesgado trato... A partir de ese momento, la familia de Daniel estará en peligro, y la única posibilidad de salvarles residirá en descubrir quiénes se esconden tras el atentado terrorista del tren. Daniel Kean cruzará tierras pobladas de tinieblas, remotas leyendas y dioses arcaicos, desde Japón hasta los últimos confines de la Tierra, para hallar la Llave del Abismo y descifrar así la verdad sobre la entidad suprema que rige el mundo. Una verdad tan imprevista como pavorosa.

Sobre el autor:



Nació el 13 de noviembre de 1959 en La Habana, Cuba. En 1960 su familia tuvo que exiliarse por motivos políticos. Se mudaron a España, donde ha vivido toda su vida. Residió en Madrid y Córdoba, donde comenzó sus estudios de medicina y psiquiatría. En 1994, con el título de psiquiatra bajo el brazo, empezó a enviar manuscritos a concursos y editoriales. Su primera novela se publicó ese mismo año, tras haber ganado un accésit en un premio. Decidió, de allí en adelante dedicarse a escribir, cosechando gran éxito a nivel internacional. 



Mi opinión y reseña:

El libro comienza de una manera excepcional. Los capítulos son bastante largos, pero están segmentados en fragmentos relativamente cortos donde se puede tomar pausa en la lectura, lo cual se agradece bastante. En lo personal, a mi no me agradan libros que tengan capítulos excesivamente largos, sin pausas ni transiciones, pues se me hacen muy tediosos. La estructura y las subdivisiones en este libro hacen muy cómoda su lectura. Además, atrapa al lector desde el comienzo con sus planteamientos iniciales, pues recuerdo que leí casi el 20% del libro en una tarde y estamos hablando de un libro de 442 páginas (es la información que me proporciona el kindle, desconozco si la versión física tiene esta misma extensión). Debo decir que han sido pocos los libros causan ese efecto de lectura vertiginosa en mi, siendo Drácula uno de ellos. ¿Me atrevo a comparar Drácula con La llave del Abismo? No, en absoluto, pues no hay semejanzas. Sólo lo menciono para que se puedan percatarse de “el gancho” inicial que tiene el libro. En los primeros capítulos también es fácil darse cuenta de que las acciones se desarrollan en un mundo postapocalíptico y que los seres que lo habitan son andróginos y viven sólo para el placer y para sus rutinas. Reminescencias de Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley. También hay unas menciones a “la biblia”, unos que otros epígrafes al comienzo de los capítulos y luego algo más en los diálogos entre los personajes. Acá se puede apreciar otro aspecto: Existe una profunda división entre los seres que habitan este “nuevo mundo”: Se dividen drásticamente entre creyentes y no creyentes. Los no creyentes vienen a ser seres normales que han optado por esa visión del mundo, mientras que los creyentes tienen, desarrollan o “sugestionan” habilidades sobrenaturales de distintos tipos, dependiendo del capítulo de “la biblia” en el cual se especialicen.

Ahora: ¿Por qué tantas comillas alrededor de “la biblia”? Porque no se trata de La Biblia en sí, sino de una colección de historias que los nuevos humanos han usado para guiar sus vidas y le han dado un trasfondo religioso para explicarse lo que ha sucedido en el mundo desde hace millones de años. ¿De qué va esto? Aquí es donde entran los mitos de Lovecraft, pues “la biblia” son historias Lovecraftianas y en efecto es denominada “la sagrada biblia del Amor - Artesanía”. Se puede apreciar el juego de palabras: Love = Amor, Craft  = Artesanía. En el libro se puede inferir rápidamente que hubo un cataclismo, que se define como “la caída del Color”, antes de la cual, según los protagonistas, no existían humanos. Hasta ahora, tenemos una mezcla relativamente aceptable. Desafortunadamente, cuando los personajes llegan a Japón, se comienza a tornar algo tedioso, tanto la narrativa como las mismas acciones que llevan a cabo nuestros protagonistas. Hay muchas explicaciones que no vienen a cuento y algunos giros lanzados con la idea de sorprender al lector, pero de verdad se hace muy fastidioso en ciertas partes. Creo que este excesivo alargamiento del libro y su narrativa no es bueno para mantener la atmosfera de suspenso-terror que se supone que tiene que generar.

Casi todos los protagonistas, con excepción de  Hector Darby, uno de los pocos hombres biológicos que existen, son diseñados genéticamente y cuanto más gasten sus “padres”, mejor será su desempeño e incluso apariencia. Ahora, sobre esto, casi todos son definidos como andróginos, incluso Darby menciona que hombres y mujeres son casi indistinguibles. Además, tienen una apariencia similar (todos usan cabello largo, sólo varía el color del mismo, así como de sus ojos). Esto me llevó a imaginármelos como una colección de personajes de ánime, al estilo de los Caballeros del Zodiaco, sólo que sin las armaduras. Otra cosa, todos son sexualmente ambiguos y no sólo de apariencia. Las relaciones homosexuales son cotidianas, pues ellos están “hechos” para gozarse unos a otros, para “compartir orgasmos”, según se menciona en varias partes de libro. Algunos incluso llegan a tener una relación de amor con otros. Hablo de todas estas cosas para que los que leen este blog tengan una idea de lo que van a encontrar dentro de este libro. En lo particular, los encontré bastante odiosos. Algunos son “bordes” como dirían mis amigos españoles (Yilane, por ejemplo), mientras que otros afectan una indiferencia absoluta. El protagonista, Daniel Kean, es un verdadero pelmazo. Es un debilucho, no tiene carácter ni fortaleza alguna. Si de un personaje de ánime se tratara, el sería Shinji Ikari, de Evangelión, pero rubio y con el cabello largo. Eso sí, sin la capacidad de estallar de rabia y de acabar con medio mundo, que al menos era una cualidad que redimía a Shinji. Únicamente cerca ya del final del libro hace algo realmente útil, aunque precisamente es él, por pura casualidad, el hilo conductor de la historia.  Para mí, los mejores personajes fueron Maya Müller, una chica ciega y el propio Hector Darby, que se ve mucho más humano que los diseñados.

Quitándole el cigarrilo, este bien podría ser uno de los protagonistas (Yilane o cualquier otro) o incluso Moon, uno de los villanos.

Quizás así es "La Verdad" el temible mercenario que es nombrado con espanto incluso entre sus propios aliados. Otro villano de los que aparecen en el libro. El paisaje del fondo podría ser la zona Hundida de Japón, una de las partes más aburridas del libro.

Conclusiones:

Un libro aceptable, con una historia muy original y una combinación de géneros que, en manos de algún otro autor, quizás no hubiera quedado tan bien. Eso sí, hay que conocer bastante bien los Mitos de Cthulhu para poder captar ciertas cosas. Las referencias a “la biblia” son muchas de ellas y alguien que no haya leído al genio de Providence se perdería por completo en este pastiche. Por lo que pude deducir (no me considero experto en Lovecraft, aunque me guste todo lo que tiene que ver con los mitos y su círculo), son así:

Capítulo 1: ¿El necronomicón?
Capítulo 2: ¿?
Capítulo 3: ¿?
Capítulo 4: La llamada de Cthulhu.
Capítulo 5: El color que cayó del cielo.
Capítulo 6: El horror de Dunwich.
Capítulo 7: ¿?
Capítulo 8: ¿?
Capítulo 9: ¿Los perros de tíndalos? Tengo mis dudas.
Capítulo 10: En las montañas de la locura.
Capítulo 11: La sombra sobre Innsmouth.
Capitulo 12: ¿?
Capítulo 13: El caso de Charles Dexter Ward.
Capítulo 14: ¿?

¿Cómo llegó la humanidad a considerar estos libros como textos sagrados? No haré spoilers, sino que te diré esto: la respuesta a esa pregunta está en el libro, que si tienes paciencia con sus capítulos intermedios, no te decepcionará. Si algún conocedor profundo de la obra de Lovecraft se topa con esté post y deduce cuales son los capítulos de “la biblia” que dejé con signos de interrogación, le agradecería que me haga llegar la información mediante los cometarios.


Hasta la próxima. Y con esto, aproveché el día extra que tenemos una vez cada cuatro años (29/02/2016).  

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Reseña de El Wendigo, de Algernon Blackwood

Hoy les dejo por acá la reseña de un relato corto que leí: El Wendigo, por Algernon Blackwood.


Portada de la edición digital del libro.

 Sinopsis:

El Wendigo (también conocido como windigo, windibum o witiko) es una criatura o espíritu propio de la mitología de los indios algonquinos y otros grupos afines culturalmente, que se supone habitaría en los bosques más septentrionales y profundos del continente americano. Aparentemente es una personificación de la llamada atávica —y la fascinación rayana en la locura— que los bosques profundos y la naturaleza más salvaje provoca en los hombres y, en su faceta más oscura, un mito para explicar la bestia en la que se puede convertir un ser humano cuando hace caso de dicha llamada.

Sobre el autor, Algernon Blackwood:



Nció en Shooter's Hill (una localidad que forma hoy parte de Londres, pero pertenecía entonces a Kent). A lo largo de su vida, desempeñó oficios muy variados en Norteamérica: granjero en Canadá, encargado de un hotel, minero en Alaska, reportero en Nueva York. De vuelta a Inglaterra, comenzó a escribir relatos de terror, con gran éxito. Como a otros escritores británicos del género, se le relaciona con la Golden Dawn, organización secreta cuyas enseñanzas pueden haber influido en la peculiar atmósfera mágica de sus cuentos.
Publicó diez libros de historias cortas y a menudo participó en radio y televisión como lector de las mismas. Escribió también catorce novelas, la mayor parte de las cuales quedaron inéditas. Amaba apasionadamente la naturaleza, y muchas de sus historias dan fe de ello.
Aunque Blackwood escribió varias historias terroríficas, generalmente su obra busca provocar asombro, más que horror. Sus mejores historias son un prodigio de construcción, ambiente y sugerencia.


Si alguna vez hacen una película sobre su vida, J.K. Simmons debería interpretarlo



Reseña:


   Excelente relato, con una gran ambientación. Algernon Blackwood nos hace trasladarnos a un bosque perdido en medio de un lago, de la mano de algunos nativos como guías. Pero en estos parajes habita algo que sólo mencionarlo provoca terror en los guías del grupo: Un ser conocido sólo como el wendigo, cuya apariencia va más allá de toda descripción y que se revela primordialmente por un olor muy particular y desagradable.

   La historia hace que el lector se involucre rápidamente en la piel de sus protagonistas y aunque ofrece algunas anticipaciones en su narrativa, el final tiene un giro inesperado que es magnífico. Considero que es ideal para leer a altas horas de la noche, a la luz de una lámpara a fin de tener una mejor atmosfera y experimentar la tensión que ofrece este ejemplar.


   Genial ejemplo de cómo lograr un relato inquietante y asombroso al mismo tiempo. Blackwood era un maestro del terror que ha inspirado a muchos otros escritores actuales. 

    Acá dejo algunos pasajes del libro:

"Un profundo silencio descendió sobre el pequeño campamento, tan atrevidamente instalado ante las mismas fauces de la selva. El lago brillaba como una lámina de cristal negro bajo las estrellas. Picaba el aire frío. En las brisas nocturnas que surgían silenciosas de las profundidades del bosque, con mensajes de lejanas cordilleras y de lagos que comenzaban a helar, flotaban ya unos perfumes fríos y desmayados que anunciaban la llegada del invierno. El hombre blanco, con su olfato embotado, jamás habría podido adivinarlos; la fragancia del fuego de leña le habría ocultado, en un centenar de millas a la redonda, la viveza de ese olor a musgo, a corteza de árbol y a marisma seca."




"Défago se volvió bruscamente. El color lívido de su rostro se había convertido en un gris repugnante.

—Yo no he dicho que he oído... o he olido nada —dijo despacioso y enfático, con voz singularmente alterada—. Sólo quería echar una mirada alrededor... por así decir. Se precipita usted preguntando; por eso se equivoca."

En este pasaje hablan sobre el olor que deja la criatura:

"No eran únicamente los sentidos de la vista y el oído los que denunciaban cosas extrañas a la razón, ya que mientras el guía gritaba y corría, pudo captar él un olor extraño y acre que había invadido el interior de la tienda. Y parece que fue en ese preciso momento, despabilado por el olor atosigante, cuando recobró el ánimo, se puso en pie de un salto y salió de la tienda."

Otra descripción donde hay una manifestación del sentir de uno de los personajes:


 "En aquel momento aquélla le parecía la experiencia más aniquiladora del mundo. Se le había quedado el corazón vacío de todo sentimiento, tal como si se le hubiera secado.

—¡Ah! ¡Qué altura abrasadora! ¡Ah, mis pies de fuego! ¡Mis pies candentes! —oyó que imploraba la angustiada voz del guía, con un acento de súplica indescriptible. Después, el silencio volvió a reinar entre los árboles."

Y esto ya es cerca del final:

"Habían presenciado algo aterrador que había logrado sobrevivir a la evolución de la humanidad, pero que aún se mostraba como una forma de vida monstruosa e inmadura. Para él, era como si se hubieran asomado a edades prehistóricas en que las supersticiones, rudimentarias y toscas, oprimían aún los corazones de los hombres, en que las fuerzas de la naturaleza eran indomables y no se habían dispersado los Poderes que atormentaban el universo."



Esta ilustración venía en la edición digital que leí del libro.

Otra ilustración, mucho mejor y más detallada que la anterior.
   Una lectura breve y sin embargo, muy bien ambientada, que genera suspenso a un nivel excepcional. 5 estrellas (en base a 5).



lunes, 23 de noviembre de 2015

Reseña de Lo poco que se del misterio.


Sinopsis del libro:

Poltergeist, casas encantadas, ouija, precognición, criptozoología, enigmas históricos, sicofonías, ECM... ¿Qué hay de cierto en todo lo que nos cuentan?

¿Hasta qué punto es posible para una persona cualquiera, aficionada a estos temas, investigarlos?

Desde Rumanía siguiendo los pasos de la leyenda de Vlad Tepes y los vampiros, hasta surcar las aguas del lago Ness, pasando por Las Caras de Bélmez, acompaña al autor en un viaje insólito en el espacio y la mente para intentar descubrir qué hay de cierto en algunos enigmas clásicos y en otros menos conocidos pero igual de sorprendentes.

En su nuevo libro R. R. López analiza de forma amena y desenfadada pero aportando datos diversos, fotografías y enlaces a material audiovisual, sus propias vivencias e investigaciones en estos parajes a la búsqueda de lo imposible.

Descubre el misterio como nunca te lo habían contado.

Sobre el autor:

A diferencia de otras veces, no escribiré algo respecto al autor, pues ya se ha hecho. Acá les dejo los enlaces:

Historias que no contaría a mi madre.

Entrevista a R.R. López, por Elwin Álvarez en El Cubil del Cíclope

Colaboración en La Cueva del Lobo, el blog de Vladimir Vasquez

Mi opinión y reseña:

Cinco estrellas (de cinco posibles) y dos palabras: ¡¡Magnífica lectura!! Acompañando a su autor R.R. López por algunas de las localizaciones más significativas de Europa, nos transporta a una serie de viajes para comprobar hasta qué punto una persona común es capaz de investigar y ahondar en diferentes misterios conocidos. Viajando desde Rumania, con cita obligatoria en Transilvania, hasta el Lago Ness en Escocia, el autor nos relata sus vivencias, peripecias, aventuras y desmadres, aderezándolo todo con muy buen humor y un estilo impecable. 

La mayoría de lo tratado en el libro abarca los fenómenos paranormales: Experiencias cercanas a la muerte, el monstruo del lago Ness, la Ouija, fantasmas, poltergeists, entre otros. También nos presenta algunos fenómenos de tipo “conspiranoia”, como los chemtrails o el fraude del planeta Marduk. Todo esto el autor lo hace desde su punto de vista personal y a pesar de ello, nos ofrece una visión objetiva del asunto abordado en el capítulo, siempre haciendo el esfuerzo por comprobar los dos lados del asunto, el escéptico y el de los creyentes. Por supuesto, no puede faltar el humor caustico e irreverente, a veces planteado por la misma situación. Un ejemplo es, en el viaje a Rumania, las situaciones en las que debían disfrazarse o el supuesto clérigo (ordenado o sólo impuesto como medio de explotar a los turistas) que se dice que ha sacado a palos de la tumba de Vlad Tepes a más de uno por irrespetuoso, o la breve y jocosa entrevista con un guardia de seguridad de una obra donde, de acuerdo a los obreros que laboraban allí, se habían observado algunos fenómenos extraños. 

Localización: Tumba de Vlad Tepes, en Rumania.
Capítulo 2: El clérigo malvado.
 "Frente a nosotros se coloca el cura, de gesto serio. Saca una vara y comienza a largar en su idioma, que a nuestros oídos suena como un parloteo incesante. El Guía va traduciendo en inglés, muy bajito, para no romper la solemnidad del lugar. Que mala suerte que cuando el cura alza el palo para golpear la foto a la que se refiere se le levanta un poco la túnica y vemos que debajo va en vaqueros.
Parece un vagabundo loco disfrazado de cura ortodoxo.
Aquello comienza a ser absurdo. Ante el peligro de descojone, con el consiguiente riesgo de que el tío nos corra a varazos, más de uno opta por subirse la bufanda para tapar la sonrisa. Esperemos que la expresión de cachondeo en los ojos no nos traicione."


Localización: Calle San Luis, Sevilla.
Capítulo 6: Los Fantasmas de la Calle San Luis.
"Tras superar la vergüenza inicial, me decidí a interrogar a aquel testigo potencial desencadenando la que, de seguro, es una de las investigaciones más bochornosas y chapuceras de la Ishtoriah del misterio, con una valla de obra de por medio.
Y que, dicho sea de paso, justifica por qué esta sección del blog se llama Lo poco que sé del misterio.
Servidor: —Buenas noches
Guardia: —Buenas noches
Servidor: —Disculpe, ¿le puedo hacer una pregunta?
Guardia (con cara de “a ver qué coño quiere el flipao este a estas horas”):  —¿Sí?
Servidor: —¿Usted lleva mucho tiempo trabajando aquí?
Guardia: —Sí.
Servidor: —Y… eeehhhh…. ¿haaaa…¿ ha vistoooo…¿havistoalgunavezfenómenosextraños?
Guardia: —No, yo no he visto nada raro."

Casi todo este libro fue escrito por el autor como artículos para su blog, que pueden hallar acá:http://historiasquenocontariaamimadre.... Aun así, los últimos capítulos sólo se encuentran disponibles en las ediciones del libro, sea digital o físico, lo cual le da un valor agregado. Además, la edición digital del libro está llena de enlaces a fuentes y referencias sobre el tema tratado, así como videos y fotografías que también se encuentran en el blog. Esto refleja la gran dedicación que R.R. López le hizo a este proyecto y demuestra, dicho sea de paso, que no es precisamente poco lo que sabe del misterio, ni de la forma de investigarlo. En conclusión, puedo afirmar que es un gran trabajo, una perspectiva fresca ideal para aquellos a quienes nos gustan estos temas. 







lunes, 9 de noviembre de 2015

Reseña de Cosmos



Sinopsis:

La época actual es una encrucijada histórica para nuestra civilización y quizás para nuestra especie. Sea cual fuere el camino que sigamos, nuestro destino está ligado indisolublemente a la ciencia. Es esencial para nuestra simple supervivencia que comprendamos la ciencia. Además la ciencia es una delicia; la evolución nos ha hecho de modo tal que el hecho de comprender nos da placer porque quien comprende tiene posibilidades mayores de sobrevivir. La serie de televisión Cosmos y este libro son un intento ilusionado para difundir algunas de las ideas, métodos y alegrías de la ciencia. Carl Sagan.

Sobre el autor:



Carl Sagan nació un 9 de noviembre de 1934, en Nueva York. Realizó sus estudios preparatorios en la Radway High School en New Jersey. A los 20 años se graduó como físico puro y poco después obtiene su doctorado en Astronomía y Astrofísica. Apareció en la comunidad científica como un joven, cuyas conjeturas fascinaban y a su vez amenazaban lo establecido.

Participó activamente en el proyecto Mariner 4, primera sonda en llegar a Marte, en junio de 1965. Su trabajo en la NASA lo combinó como profesor en la Universidad de Harvard. Carl comenzó a colaborar con el científico soviético I. S. Shklovski para debatir científicamente la búsqueda de vida extraterrestre. Estos debates se publicaron en el libro "OVNIS: Un Debate Científico". Sin embargo la conservadora universidad de Harvard no aprobaba estas actividades y le negaron la renovación de su contrato.

Pasó entonces a la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York. Se convirtió en el director del Laboratorio de Ciencias Espaciales en Cornell, puesto que junto con sus clases en dicha universidad, ocupó por el resto de su vida. En Cornell realizó numerosos experimentos acerca del origen de la vida y confirmó que las moléculas orgánicas base de la vida pueden reproducirse bajo condiciones controladas en el laboratorio.

Participó activamente en el proyecto Apolo 11 en 1969 y en la misión Mariner 9 a Marte, la cual estaba diseñada para orbitar el planeta y de las cuales se dedujo que alguna vez pudo albergar vida. Igualmente formó parte de los proyectos Pionneer y Voyager, sondas que, después de explorar los planetas más alejados del sistema solar, debían viajar indefinidamente por el universo. En cada una de estas naves Sagan incluyó un disco de oro con información acerca de la vida en la tierra, fotos, sonidos, saludos en distintas lenguas, y las ondas cerebrales de una mujer de la tierra (Ann Druyan, luego su esposa).

También fue por la insistencia de Sagan que las Voyager fotografiaron la Tierra desde las confines del sistema solar. Fue cofundador y presidente de la Sociedad Planetaria, la mayor organización con intereses espaciales en el mundo.

Criticó a las grandes potencias por producir armamento nuclear. Formó parte activa en la erradicación de los CFC y otros programas de protección ecológica. Fue cofundador del Comité Para la Investigación Escéptica de los Fenómenos Paranormales (CISCOP).

Mantuvo una oposición y crítica constante en contra de las pseudo-ciencias, En su libro El mundo y sus demonios, las critica dúramente, al igual que a las religiones. Estudió el origen de los organismos con los genetistas Hermann J. Muller y Joshua Lederberg. Trabajó como astrofísico en el Observatorio Astrofísico Smithsoniano desde 1962 hasta 1968.

Dedicó la mayor parte de su vida a divulgar las ciencias. Publicó numerosos libros y artículos en revistas y diarios. Su amplio conocimiento del cosmos hizo posible su explicación con palabras sencillas. Uno de sus primeros libros, Los Dragones del Edén, publicado en 1978, fue galardonado con un premio Pulitzer.

En 1979 tuvo la gran idea de utilizar el medio de comunicación más atrayente y masivo para divulgar la cosmología, la historia y la astronomía: la televisión. A través de ella llevó a miles de personas a un fascinante viaje por el universo en la serie "Cosmos" de la cual también se publico uno de sus más populares libros. La serie ganó 3 premios Emmy y un Peabody, y se convirtió en la serie científica de mayor éxito en toda la historia de la televisión.

Fue un científico de mente abierta, fascinado por las estrellas, y el misterio de la vida. Lideró proyectos como el SETI (Búsqueda de inteligencia extraterrestre). Tras diagnosticársele una enfermedad llamada mielodisplasia, comenzó una agonizante y fatal etapa en la vida de Sagan. Fue sometido en tres ocasiones a transplante de médula ósea y quimioterapia la última de ellas en 1995. En la madrugada del 20 de diciembre de 1996 murió a los 62 años, en Seattle, a causa de una Neumonía.

Mi opinión y reseña:

Este libro es magnífico. Puedo decir que llegó muy hondo en mi mente y mi entendimiento, así como en mi corazón. Planeado como complemento a la serie de televisión del mismo nombre transmitida en los años 80, creo que fue mucho más allá. Es un viaje tremendo hacia la grandeza del Cosmos, hacia lo inconmensurable, ya sea en las estrellas y galaxias y también hacia lo infinitesimalmente pequeño: los átomos que forman todas las cosas y también a nosotros. De la mano de Carl Sagan, recorremos un largo camino, por medio de la historia, pero también por la evolución de los seres vivos, conjeturas sobre su origen y también sobre su posible destino. Mucho hay en el libro de los deseos y anhelos de su autor, algunos de los cuales han seguido realizándose: exploración espacial, recientemente las naves que tomaron y transmitieron imágenes de Plutón, así como el actual descubrimiento de la NASA de la existencia de agua en Marte; mientras que otros no tanto: desarme nuclear, al cual muchas naciones aun colocan objeciones y buscan excusas para lograr lo opuesto, clima desestabilizado, un hecho que algunos países industrializados, por intereses mezquinos aun se empeñan en negar. El Dr. Sagan tenía unas grandes y positivas expectativas de los seres humanos y siento que todavía estamos a tiempo de lograr muchas de las enormes cosas que él imaginaba para nuestro futuro, nada distópico o apocalíptico, si seguíamos los pasos correctos.

Con 13 capítulos, cada uno llamado igual que su correspondiente en la serie de TV, su autor propone hacer que la ciencia llegue a todo mundo. No en vano es considerado el mayor divulgador científico del siglo XX. En sus palabras: “cada episodio de la serie televisiva sigue con bastante fidelidad el correspondiente capítulo de esta obra; y me gusta imaginar que el placer proporcionado por una obra aumentará gracias a las referencias que da sobre la otra.”. Los capítulos tratan temas distintos, pero se entrelazan unos con otros y que buscan llevar al lector a una comprensión exhaustiva de la grandeza del Cosmos, (“EL COSMOS ES TODO LO QUE ES O LO QUE FUE O LO QUE SERÁ ALGUNA VEZ.”) las leyes de la Naturaleza y la física, la importancia de la exploración espacial, conceptos que muchos dicen comprender, como la Relatividad propuesta a comienzos del siglo XX por Albert Einstein, pero que en realidad sólo se conocen de manera superficial; y también nos lleva de paseo por las concepciones de diversas culturas sobre los orígenes del Universo e incluso la vida. Todo ello siempre sin menospreciar dichas culturas, aunque él (Carl Sagan) pudiera no estar de acuerdo con estos planteamientos, las abordaba con respeto. La intención del libro queda manifestada en su capítulo final: Hacernos caer en cuenta de lo lejos que nos ha llevado la ciencia y sus métodos y que podamos ver  que ella, al ser una herramienta, puede ser utilizada para bien o para mal. Esto depende enteramente de nosotros. En su actualización a la serie de TV, hecho 10 años después (en 1990), él se expresó de la siguiente manera (Actualización - Capítulo 13: ¿Quién habla en nombre de la Tierra?):

“Mi mayor emoción al revivir esta aventura no ha sido sólo el haber completado con naves espaciales el reconocimiento preliminar del todo el sistema solar. Y no sólo el que hayamos descubierto estructuras asombrosas en el reino de las galaxias, sino especialmente que algunos de los audaces sueños de Cosmos sobre este mundo se están haciendo realidad. Desde el viaje inaugural de esta serie han sucedido cosas imposibles: los grandes muros que sostenían diferencias ideológicas insuperables se han desmoronado,  enemigos acérrimos se reconciliaron y comenzaron a trabajar conjuntamente. El imperativo de valorar la Tierra y proteger el entorno global que nos sustenta ha sido ampliamente aceptado. Y, finalmente, comenzamos el proceso de reducción del obsceno número de armas de destrucción masiva. Quizás, después de todo hemos decidido escoger la vida”

En fin, un libro totalmente recomendable para aquellas personas que, sin ser científicos, desean aprender y, como yo, se encuentran en una perenne búsqueda de conocimientos.

Como se me ha hecho costumbre, subrayé (con la función del kindle), algunos pasajes del libro que me parecieron particularmente importantes. Acá se los dejo.

“La astronomía es una ciencia: el estudio del universo como tal. La astrología es una seudociencia: una pretensión, a falta de pruebas contundentes, de que los demás planetas influyen en nuestras vidas cotidianas. En tiempos de Tolomeo la distinción entre astronomía y astrología no era clara. Hoy sí lo es.”

En mi país y en estos tiempos, todavía existe gente que no sale a la calle sin leer el horóscopo o ver en la TV (con una gran devoción) cualquiera de tantos programas sobre esto mismo, donde un hombre o mujer X está dando predicciones y “leyendo” el tarot para cada signo. En mi opinión, la creencia en las seudociencias y las supersticiones sólo trae atraso. Y para muestra, sólo busquen “situación en Venezuela 2015” en google o algo similar.

“Las principales fuentes de energía de nuestra actual civilización industrial son los llamados carburantes fósiles. Utilizamos como combustible madera y petróleo, carbón y gas natural, y en el proceso se liberan al aire gases de desecho, principalmente CO2. En consecuencia el dióxido de carbono contenido en la Tierra está aumentando de un modo espectacular. La posibilidad de que se dispare el efecto de invernadero sugiere que tenemos que ir con cuidado: incluso un aumento de uno o dos grados en la temperatura global podría tener consecuencias catastróficas. Al quemar carbón, petróleo y gasolina, también introducimos ácido sulfúrico en la atmósfera.”

“Pero también hemos estado perturbando el clima en el sentido opuesto. Durante cientos de miles de años los seres humanos han estado quemando y talando los bosques, y llevando a los animales domésticos a pastar y a destruir las praderas. La agricultura intensiva, la deforestación industrial de los trópicos y el exceso de pastoreo son hoy desenfrenados. Pero los bosques son más oscuros que las praderas, y las praderas lo son más que los desiertos. Como consecuencia, la cantidad de luz solar absorbida por el suelo ha ido disminuyendo y los cambios en la utilización del suelo han hecho bajar temperatura de la superficie de nuestro planeta. Es posible que este enfriamiento aumente el tamaño del casquete de hielo polar, el cual con su brillo reflejará aún más la luz solar desde la Tierra, enfriando aún más el planeta y disparando un efecto de albedo.”

Un llamado de atención, desde los años 80, sobre el efecto invernadero, que es una realidad, pero que muchos países se contentan con ignorar o peor aún, negar. Es necesario buscar fuentes de energía alternativas, más limpias, pero dado que esto afecta el bolsillo de muchas corporaciones, en vez de ayudar con esto, se encuentran haciendo esfuerzos por retrasarlo.

“Nuestro encantador planeta azul, la Tierra, es el único hogar que conocemos. Venus es demasiado caliente, Marte es demasiado frío. Pero la Tierra está en el punto justo, y es un paraíso para los humanos. Fue aquí, al fin y al cabo, donde evolucionamos. Pero nuestro agradable clima puede ser inestable. Estamos perturbando nuestro propio planeta de un modo serio y contradictorio.”

“Nos embarcamos en nuestro viaje cósmico con una pregunta formulada por primera vez en la infancia de nuestra especie y repetida en cada generación con una admiración inalterada: ¿Qué son las estrellas? Explorar es algo propio de nuestra naturaleza. Empezamos como pueblo errante, y todavía lo somos. Estuvimos demasiado tiempo en la orilla del océano cósmico. Ahora estamos a punto para zarpar hacia las estrellas. ”

La ciencia se alimenta de preguntas y también de respuestas que vayan en consonancia con los hechos. Si al analizar los datos aportados por los hechos, estos contradicen una teoría, no importa cuánto nos guste o nos agrade, debemos desecharla y plantear una nueva.

“Cada cultura tiene un mito sobre el mundo antes de la creación, y sobre la creación del mundo, a menudo mediante la unión sexual de los dioses o la incubación de un huevo cósmico. En general se supone, de modo ingenuo, que el universo sigue el precedente humano o animal. He aquí, por ejemplo, cinco pequeños extractos de tales mitos, en niveles diferentes de sofisticación, procedentes de la cuenca del Pacífico:
Al principio de todo, las cosas estaban descansando en una noche perpetua: la noche lo oprimía todo como una maleza impenetrable.
El mito del Gran Padre del pueblo aranda de Australia Central
Todo estaba en suspenso, todo en calma, todo silencioso; todo inmóvil y tranquilo; y los espacios del cielo estaban vacíos.
El Popol Vuh de los mayas quiché
Na Arean estaba sentado solo en el espacio como una nube que flota en la nada. No dormía porque no había el sueño; no tenía hambre porque todavía no había hambre. Estuvo así durante mucho tiempo, hasta que se le ocurrió una idea. Se dijo a sí mismo: Voy a hacer una cosa.
Mito de Maia, islas Gilbert
Hubo primero el gran huevo cósmico. Dentro del huevo había el caos, y flotando en el caos estaba Pan Gu, el No desarrollado, el Embrión divino. Y Pan Gu salió rompiendo el huevo, cuatro veces más grande que cualquier hombre actual, con un martillo y un cincel en la mano con los cuales dio forma al mundo.
Mitos de Pan Gu, China, hacia el siglo tercero
Antes de que el cielo y la tierra hubiesen tomado forma todo era vago y amorfo... Lo que era claro y ligero se desplazó hacia arriba para convertirse en el cielo, mientras que lo pesado y turbio se solidificó para convertirse en tierra. Fue muy fácil que el material puro y fino se reuniera, pero muy dificil que el material pesado y turbio se solidificara. Por eso el cielo quedó completado primero y la tierra tomó su forma después. Cuando el cielo y la tierra se unieron en vacuidad y todo era una simplicidad tranquila, las cosas llegaron al Ser sin ser creadas. Esta fue la Gran Unidad. Todas las cosas salieron de esta Unidad pero todas se hicieron diferentes.
Huainan Zi, China, hacia el siglo 1 a. de C.

Estos mitos demuestran la audacia humana. La diferencia principal entre ellos y nuestro mito moderno científico del big bang es que la ciencia se autoexamina y que podemos llevar a cabo experimentos y observaciones para comprobar nuestras ideas. Pero estas otras historias de creación son merecedoras de nuestro profundo respeto.”

Fíjense como, aunque Carl Sagan pudiera considerar simples fábulas estos mitos de la creación,  o incluso rechazarlas abiertamente con profundo desdén,  él mismo admite que son merecedoras de respeto.

“Hay una idea extraña, atrayente, evocativa, una de las conjeturas más exquisitas de la ciencia o de la religión. Es una idea totalmente indemostrada; quizás no llegue a demostrarse nunca. Pero excita enormemente. Se nos dice que existe una jerarquía infinita de universos, de modo que si penetramos en una partícula elemental, por ejemplo un electrón de nuestro universo, se nos revelaría como un universo enteramente cerrado. Dentro de él, organizadas como el equivalente local de galaxias y estructuras más pequeñas, hay un número inmenso de otras partículas elementales mucho más diminutas, que a su vez son universos en el nivel siguiente, y así indefinidamente: una regresión infinita hacia abajo, sin fin. Y lo mismo hacia arriba. Nuestro universo familiar de galaxias y estrellas, planetas y personas, sería una única partícula elemental en el siguiente universo superior, el primer paso de otra regresión infinita.

Esta es la única idea religiosa que conozco que supera a la del número sin fin de universo cíclico infinitamente viejo de la cosmología hindú. ¿Qué aspecto tendrían estos otros universos? ¿Estarían construidos sobre leyes físicas distintas? ¿Tendrían estrellas y galaxias y mundos, o algo muy distinto? ¿Podrían ser compatibles con alguna forma de vida inimaginablemente distinta? Para entrar en él tendríamos que penetrar en cierto modo en una cuarta dimensión física: la empresa desde luego no es fácil, pero quizás un agujero negro nos abriría el camino. Es posible que existan pequeños agujeros negros en la cercanía del Sol. Después de balanceamos en el borde de la eternidad, saltaríamos fuera...”

Algo como esto puede verse en las dos primeras películas de la saga de Men in Black, donde aparecen alienígenas, al final de la primera parte, jugando con galaxias contenidas en canicas o, también al final de la segunda parte, cuando el personaje de K, interpretado por Tomy Lee Jones, abre un armario que supone la puerta de entrada-salida a otro universo y que previamente se había visto algo similar en la película. Obviamente con el toque humorístico y ficticio de Hollywood.

“Por lo tanto, si bien nos preocupa la posible falta de confianza en la estimación de los primeros factores de la ecuación de Drake, que dependen de la astronomía, la química orgánica y la biología evolutiva, la principal incertidumbre afecta a la economía y la política y lo que en la Tierra denominamos naturaleza humana. Parece bastante claro que si la autodestrucción no es el destino predominante de las civilizaciones galácticas, el cielo está vibrando suavemente con mensajes de las estrellas.”

Aquí, nos habla de la posibilidad de vida fuera de la Tierra, de acuerdo a los posibles factores de la ecuación de Drake. Aunque muchos de ellos son estimados, e incluso bastante difíciles de conjeturar, Sagan la resuelve con dos posibles resultados: 10 o simplemente millones de civilizaciones técnicas en nuestra galaxia. ¿Por qué no hemos sido contactados? Algunos afirman que si (teóricos de los antiguos astronautas, Georgio Tsukalos, entre otros). Pero no hay evidencia indiscutible al respecto. Tal vez son sólo 10. Tal vez son millones y no podemos escucharlas porque no sabemos exactamente la forma de hacerlo. O quizás las distancias en el universo son demasiado grandes y el límite de velocidad cósmico, la velocidad de la luz, hace imposible que tengamos contacto con otras civilizaciones extraterrestres. Sea cual sea la respuesta, podemos profundizar en este tópico con ayuda del método científico o seguir tanteando, como si fuésemos ciegos pudiendo ver.

“Pero la lección darwiniana es clara: no habrá humanos en otros lugares. Solamente aquí. Sólo en este pequeño planeta. Somos no sólo una especie en peligro sino una especie rara. En la perspectiva cósmica cada uno de nosotros es precioso. Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.”

Una vez más, queda patente la postura de Carl Sagan, de que somos únicos y que los desacuerdos no deben traer mayores consecuencias.

“Para poder sobrevivir tenemos que ampliar todavía más el ámbito de nuestra lealtad para incluir a la comunidad humana entera, a todo el planeta Tierra. Muchos de los que gobiernan las naciones encuentran desagradable una idea así. Temerán perder poder. Tendremos ocasión de oír muchos discursos sobre traición y deslealtad. Las naciones Estado ricas tendrán que compartir su riqueza con las pobres. Pero nuestra alternativa, como dijo H. G. Wells en un contexto diferente, es claramente o el universo o nada.”

En este párrafo, el autor afirma que deben hacerse cambios a gran escala a fin de que la Humanidad se una como especie. Debemos dejar de lado las cosas que nos dividen y establecer una equidad en la tierra, a fin de que seamos TERRANOS y no únicamente peruanos, venezolanos, chilenos, españoles, entre muchas otras nacionalidades de la tierra. Eso sí, sin olvidar las culturas de cada zona o región, siempre atesorando esto.

La frase magistral con la que cierra el libro:

“Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos.”

Y finalmente, una de mis favoritas, tanto de la serie como del libro:

“Éstas son algunas de las cosas que los átomos de hidrógeno hacen si se les da quince mil millones de años de evolución cósmica.”

¿Un poco largo este artículo? Si, y sin embargo, no es nada comparado con la inmensidad del Cosmos.